Todos necesitamos un poco de amor

No tenemos que tener muchas relaciones, pero si tenemos que tener a esas personas que nos entienden con solo mirarnos a los ojos. Esas personas que nos etiquetan con memes que capturan nuestro espíritu, o los videos que saben que nos encantarían. En conclusión esas personas que nos mandan un texto con imágenes aleatorias con una nota que dice “Vi esto y pensé en ti”.

Todos necesitamos este tipo de relaciones o conexiones cercanas para sentir una sensación de seguridad de que no estamos solos.

Necesitamos personas que piensen en nosotros, nos cuiden, nos acepten, saquen lo mejor de nosotros y nos desafíen a ser la mejor versión de nosotros mismos. Y a la vez tenemos que ser esa persona para ellos.

Quien quiera que forme tu grupo de amigos e independientemente de su tamaño, estos son los tipos de relaciones que hacen que todo lo demás en nuestras vidas parezca que se pueda resolver.
Cuando tenemos días difíciles, una llamada o un abrazo de la persona adecuada puede solucionar todo.
Y cuando las cosas van bien, es aún más agradable compartirlo con gente a la que amas.

La mayoría de nosotros estaría de acuerdo, si afirmo que: nuestras relaciones son lo más importante. Se puede tolerar un despido, un desamor o una oportunidad que se va, siempre y cuando las personas que amamos estén felices y saludables.

Pero que fácil que es perder el panorama cuando nos enfrentamos a los problemas de la vida cotidiana. Es fácil querer priorizar las pequeñas cosas que mantienen fuertes las relaciones cuando estamos preocupados en los mil y un problemas que tenemos en nuestra rutina.

Este año pretendo mantener fuertes las relaciones con mis amigos y mi familia y generar otras nuevas relaciones. Quiero despertar y ser lo bueno que le sucede a otra persona en lugar de solo pensar en mi.
Así que este año, en lugar de centrarme principalmente en todo lo que quiero ganar o lograr, planeo vivir cada día con las siguientes intenciones en mente. Pretendo…

1. Estar presente. Dejaré mi teléfono a un lado y prestaré atención a la persona que tengo enfrente. Mis mensajes o correos electrónicos los puedo responder más tarde. La persona que tengo enfrente no lo hará.

2. Escucha activa y profunda. En lugar de pensar en mis problemas cotidianos, o en pensar lo que voy a decir a continuación, voy a escuchar activamente a la persona que tengo en frente mío con el objetivo de comprender lo que me quiere decir y de estar allí para ella.

3. Hablar con sinceridad. Muchas veces, no comparto mis problemas o las cosas malas que me están pasando. Y eso no es algo sano. Compartiré lo que en verdad me esta sucediendo sin excluir mis partes tristes.

4. Aceptar completamente. Veré las virtudes y los defectos de las personas y los aceptaré como partes cruciales del paquete completo. Yo no soy perfecta y tampoco lo es la persona que tengo en frente.

5. Interpretaré compasivamente y no me tomaré las cosas de manera personal. En lugar de asumir lo peor, daré el beneficio de la duda, ya que a mi me gustaría recibirla.

6. Perdonaré a menudo. Tomaré las ofensas recibidas e intentaré dejarlas ir. Y si no puedo omitir el tema, diré como me he sentido y que es lo que necesito para poder seguir caminando juntos.

7. Decir las cosas bonitas que pensamos. Expresaré y felicitaré a la gente de mi alrededor.

8. Dar libremente. Daré mi amor, apoyo, comprensión y buenos deseos; regalaré cosas nuevas y viejas que creo que son útiles. Si hay cosas que tienes y que ya no sirven, lo enviaré con una nota que dice: “Pensé que podrías darle un buen uso. Y si no, ¡lo siento por enviarte desorden!”

9. Te miraré con nuevos ojos. Dejaré de lado todo lo que creo que sé sobre ti y te miraré como si fuese la primera vez. Seré de mente abierta cuando me digas o me muestres lo que crees y lo que representas.

10. Amor de todos modos. Incluso si eres obstinado, malhumorado o sentencioso, te amaré de todos modos. Y cuando sea obstinado, temperamental y sentencioso, intentaré hacer lo mismo por mí mismo. Trataré de elevarme por encima de pensamientos mezquinos y generalizaciones generalizadas, y de ver quiénes somos realmente: buenas personas que hacen todo lo posible para navegar en un mundo a veces doloroso. Porque todos nos estresamos, trabajamos y luchamos a veces. Todos nos cansamos, nos molestamos y decepcionamos, y en ocasiones todos arremetemos. En estos momentos en que nos sentimos perdidos y deprimidos, nos ayuda a vernos a través de los ojos de alguien que cree en nosotros.

Y es útil recordar que no estamos solos, y que a otra persona realmente le importamos. Alguien que nos respaldará en nuestro peor momento y nos inspirará a ser lo mejor. Alguien que se sentará en el techo con nosotros y hablará sobre todo o nada importante por un tiempo. Alguien que quizás no siempre sepa que necesitamos, pero que esté dispuesto a preguntar y descubrir. Este es el tipo de amigo que quiero tener, y el tipo de amigo que quiero ser. Porque la vida es todo respecto las personas. Y todas las personas necesitan un poco de amor.

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